Chatarrerías y centros de compra y venta de metales fueron fiscalizados en Coquimbo como parte de una nueva ofensiva contra el robo de cables en la región. El operativo buscó revisar el origen del cobre que llega a estos recintos y detectar posibles canales de comercialización ilegal.
Operativo apuntó a la trazabilidad del cobre
La fiscalización fue encabezada por la Policía de Investigaciones (PDI), con apoyo de la Delegación Presidencial Regional, la Seremi de Seguridad Pública, el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la empresa CGE.
El objetivo central fue avanzar en la trazabilidad del cobre sustraído, es decir, identificar desde dónde proviene el material, cómo se mueve y quiénes participan en su eventual venta dentro del mercado informal.
Las autoridades buscan no solo perseguir a quienes cometen directamente los robos, sino también desarticular la cadena que permite reducir, acopiar y comercializar el metal.
PDI busca identificar la ruta del dinero
El prefecto de Elqui de la PDI, Jaime Lazo, explicó que estos controles permiten levantar antecedentes clave sobre el funcionamiento de las bandas dedicadas al robo y venta ilegal de cobre.
“Una forma importante de desincentivar este hecho delictual es la fiscalización de diversos acopios y centros de venta y compra de cobre. Esto nos permite conocer cuál es la ruta del dinero que se genera respecto a este ilícito y empezar a identificar claramente cuáles son los patrones que están utilizando las bandas dedicadas al robo y comercio ilegal de cobre”, señaló.
De esta manera, las diligencias apuntan a seguir el rastro económico que deja este delito y establecer si existen puntos utilizados de manera recurrente para ingresar cobre robado al circuito comercial.
Robo de cables es abordado como crimen organizado
Desde la Seremi de Seguridad Pública indicaron que el robo de cables se está tratando como un fenómeno asociado al crimen organizado.
Por ello, las investigaciones no se enfocan únicamente en detener a quienes sustraen el material desde la vía pública o infraestructura eléctrica, sino también en llegar hasta quienes compran, transportan o venden el cobre de origen ilícito.
Este enfoque busca golpear la estructura completa del negocio ilegal y dificultar que el material robado termine siendo vendido como chatarra.
Autoridades destacan baja en metros de cable robado
Durante el operativo, las instituciones informaron que en el primer trimestre del año se registró el robo de cerca de 78 mil metros de cable de cobre en la Región de Coquimbo.
Sin embargo, entre abril y mayo la cifra bajó a alrededor de 10 mil metros, antecedente que fue destacado en medio de las acciones de fiscalización y persecución del delito.
Las autoridades señalaron que este tipo de procedimientos continuará replicándose en distintos puntos de la región, con el propósito de reducir el robo de cables y cerrar espacios a la comercialización ilegal de cobre.

