El director del Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, puso especial atención en la zona ubicada al norte de la península de Talinay, en la Región de Coquimbo, donde los especialistas estudian la acumulación de energía sísmica tras más de un siglo desde un gran terremoto registrado en ese sector.
El experto aclaró, sin embargo, que estos antecedentes no permiten anticipar cuándo ocurrirá un nuevo evento de gran magnitud y que se trata de una zona que requiere monitoreo científico permanente.
Sector al norte de Talinay concentra atención
Barrientos recordó que en 1922 se produjo un terremoto estimado en magnitud 8,6 en esta parte del país.
Desde entonces han transcurrido más de 100 años, periodo durante el cual se ha continuado acumulando energía en el sistema tectónico.
Sobre este escenario, el especialista señaló que “Se ha acumulado suficiente energía para ser liberada en un terremoto, yo diría, de magnitud significativa, mayor que 8”.
Experto descarta que se trate de una predicción
Pese a esta evaluación, Barrientos recalcó que no existe una forma de determinar con precisión cuándo podría producirse un terremoto.
El análisis únicamente permite identificar sectores donde existen condiciones tectónicas que justifican una observación más detallada y permanente.
Terremoto similar al de 2015 sería poco probable en el mismo segmento
El especialista también se refirió a la posibilidad de que la Región de Coquimbo vuelva a enfrentar un evento semejante al terremoto de magnitud 8,4 ocurrido el 16 de septiembre de 2015.
Ese movimiento activó el segmento comprendido entre la península de Talinay y el norte de Los Vilos, liberando una cantidad importante de energía acumulada.
Por esta razón, Barrientos considera poco probable que en el corto plazo se repita un terremoto de características similares exactamente en esa misma zona.
“Es muy poco probable que ocurra un terremoto de las mismas características en el mismo lugar”, explicó.
Últimos sismos ocurrieron dentro de la placa de Nazca
Respecto de los movimientos recientes registrados en la región, Barrientos destacó que presentan una característica distinta a los terremotos que se generan directamente en el contacto entre las placas de Nazca y Sudamericana.
En este caso, los eventos se habrían originado al interior de la propia placa de Nazca.
El experto indicó que “estos temblores son de magnitud 5 y 5.2, o sea, de este tipo de temblores hay alrededor de unos 80 a 100 al año en Chile”.
Profundidad puede aumentar la percepción del movimiento
La ubicación de estos sismos dentro de la placa, sumada a la profundidad en que se producen, puede generar que sean sentidos con fuerza en una superficie relativamente amplia.
Aun así, este tipo de movimientos de magnitud cercana a 5 no resulta excepcional dentro de la actividad sísmica habitual del territorio chileno.
Recomiendan evacuar si un terremoto impide mantenerse en pie
Barrientos aprovechó además de reforzar una recomendación dirigida especialmente a quienes viven o se encuentran en zonas costeras.
Si un terremoto alcanza una intensidad suficiente como para dificultar mantenerse en pie o provocar pérdida del equilibrio, la población debe evacuar inmediatamente hacia zonas altas.
La recomendación responde al riesgo de que un evento sísmico de gran magnitud pueda generar un tsunami, por lo que la reacción inmediata de las personas puede resultar fundamental mientras las autoridades realizan las evaluaciones correspondientes.

