Cerca de 48 toneladas de residuos y sedimentos se habrían acumulado en el borde costero de La Serena como consecuencia del reciente temporal, especialmente en las inmediaciones del Faro Monumental y la desembocadura del río Elqui.
Durante las últimas tres semanas se han retirado aproximadamente 20 toneladas, mientras el municipio mantiene un operativo que combina maquinaria, trabajo manual y medidas especiales para proteger el ecosistema de la zona.
Limpieza entra en una segunda etapa
Luego de una primera fase enfocada en retirar mediante maquinaria los elementos de mayor tamaño, los trabajos avanzaron hacia una intervención más detallada y selectiva.
Equipos municipales, voluntarios y personal de la Defensa Civil participan ahora en labores manuales utilizando rastrillos, con el propósito de eliminar los residuos sin remover innecesariamente la arena ni afectar la biodiversidad.
La alcaldesa Daniela Norambuena explicó que “Empezamos con esta segunda fase, que es la fase rastrillo, donde estamos trabajando la limpieza manual. Es un trabajo un poco más largo, pero que permite ser sustentable en el tiempo, mantener la biodiversidad, la microfauna y permitir que las aves permanezcan en este sector. Estamos siendo responsables, cuidando nuestras playas y nuestro entorno”.
Temporal arrastró basura desde quebradas y el río Elqui
La gran cantidad de material presente en las playas estaría vinculada principalmente al arrastre generado por las lluvias.
La cercanía del Faro Monumental con la desembocadura del río Elqui provocó que sedimentos, basura y otros elementos transportados por el agua terminaran concentrándose en este punto del litoral.
Quebradas continúan aportando material
Pese a las toneladas que ya han sido retiradas, la limpieza todavía no concluye.
Las quebradas permanecen activas y el río continúa transportando sedimentos y residuos hacia la costa, por lo que nuevos materiales siguen apareciendo en el sector.
Norambuena llamó además a considerar la responsabilidad de las personas en la generación de parte de esos desechos.
“También tenemos que entender que acá estamos a metros de la desembocadura del río Elqui y que todo lo que arrastró llegó hasta este lugar. Pero también hay un proceso de reflexión, porque parte de esa basura también la hemos generado nosotros como personas. Por eso estamos haciendo este trabajo de manera responsable, entendiendo que no se trata simplemente de pasar una máquina y limpiar”, agregó la jefa comunal.
Protegen zona de anidación de pilpilenes
Una parte del borde costero quedó fuera de la intervención debido a la presencia de aves que actualmente se encuentran en periodo reproductivo.
El municipio decidió no ingresar al sector norte del Faro Monumental mientras se desarrolla la anidación de los pilpilenes.
El equipo de Medio Ambiente está identificando qué espacios pueden limpiarse sin alterar las áreas utilizadas por estas aves.
La alcaldesa explicó que “no nos hemos metido a la zona norte del Faro porque sabemos que está el proceso de anidación de los pilpilenes. Nuestro equipo de Medio Ambiente está haciendo un levantamiento de las zonas que podemos intervenir sin afectar a estas aves. Queremos recuperar nuestro borde costero, pero hacerlo con responsabilidad y cuidado del medioambiente”.
Voluntarios recibieron medidas de protección
El operativo también incorporó acciones destinadas a resguardar a quienes colaboran en la limpieza.
Durante la jornada se entregó agua para hidratación, frutas y bloqueador solar a los participantes.
Además, los voluntarios fueron vacunados contra la hepatitis y recibieron orientación de los equipos municipales para desarrollar las labores con mayor seguridad y disminuir posibles riesgos asociados al contacto con los residuos.
Trabajos continuarán durante los próximos días
La recuperación de las playas seguirá desarrollándose de manera progresiva.
En los sectores donde sea ambientalmente seguro se utilizará maquinaria, mientras que en las áreas más sensibles continuará predominando la limpieza manual.
El objetivo del municipio es retirar los residuos que dejó el sistema frontal sin provocar un daño adicional a la arena, la microfauna ni las especies que habitan el borde costero de La Serena.

