Después de un julio con acumulaciones históricas de agua en varias regiones, agosto podría prolongar el escenario lluvioso en buena parte del centro del país. La Dirección Meteorológica de Chile proyecta precipitaciones superiores a los rangos habituales desde la Región de Coquimbo hasta Ñuble.
¿En qué regiones llovería más de lo normal?
El pronóstico estacional de la DMC anticipa un mes favorable para seguir acumulando agua entre Combarbalá, en la Región de Coquimbo, y la Región de Ñuble.
De cumplirse esta tendencia, la zona central mantendría un invierno considerablemente más húmedo que los observados durante gran parte de la última década, periodo marcado por una prolongada sequía.
Pronóstico no permite anticipar temporales específicos
Aunque la proyección mensual indica precipitaciones sobre lo normal, este tipo de análisis no determina exactamente cuándo lloverá ni con qué intensidad.
El agua podría concentrarse en uno o más sistemas frontales de gran magnitud o distribuirse durante el mes mediante varios episodios menos intensos.
Biobío, La Araucanía y Los Ríos también podrían superar sus promedios
Para el tramo comprendido entre las regiones del Biobío y Los Ríos, los modelos muestran un comportamiento que fluctuaría entre condiciones normales y sobre lo habitual.
En Temuco, por ejemplo, las lluvias podrían superar el rango histórico estimado para agosto, que se ubica entre 103 y 151 milímetros.
El extremo norte, en cambio, conservaría las características secas propias de esta época del año. En la zona austral todavía existe una mayor incertidumbre respecto del comportamiento de las precipitaciones.
Primera mitad de agosto sería menos lluviosa
Pese a la tendencia mensual, los análisis técnicos anticipan una disminución temporal de las lluvias durante la primera quincena.
La llegada de nuevos sistemas frontales podría adquirir mayor fuerza durante la segunda mitad del mes, cuando volverían a presentarse condiciones atmosféricas más favorables para las precipitaciones.
Patrones atmosféricos cambiaron de fase
Las abundantes lluvias de julio estuvieron favorecidas por la coincidencia entre la fase activa de la Oscilación Madden-Julian y la fase negativa de la Oscilación Antártica.
Ambos patrones modificaron transitoriamente su comportamiento, reduciendo por ahora la posibilidad de episodios intensos durante las primeras semanas de agosto.
El Niño influiría en las temperaturas
La presencia de El Niño también generaría contrastes térmicos entre las distintas zonas del país.
En las regiones del sur podrían producirse heladas importantes, mientras que el norte enfrentaría periodos más cálidos de lo acostumbrado e incluso breves olas de calor.
Sector agrícola seguirá atento a la evolución de las lluvias
El posible aumento de las precipitaciones representa un escenario favorable para la recuperación de las reservas de agua en la zona central.
Sin embargo, el comportamiento de los sistemas frontales continuará siendo vigilado por el sector agrícola, debido a sus efectos sobre los cultivos, la disponibilidad hídrica y el desarrollo de la temporada.

