Dejar el consumo de tabaco puede marcar una diferencia importante en la salud y en la calidad de vida de las personas. En Chile, se estima que diariamente mueren cerca de 52 personas por causas relacionadas con el tabaquismo, una adicción que puede provocar graves daños, pero que también puede ser tratada con apoyo profesional.
En este contexto, la Red Pública de Salud cuenta con un tratamiento integral para personas de 25 años o más que desean dejar de fumar. Esta prestación forma parte de las Garantías Explícitas en Salud, GES, e incluye apoyo psicológico, controles clínicos y, cuando corresponde, tratamiento farmacológico.
Más de 2 mil atenciones a nivel nacional
Coquimbo ya registra usuarios beneficiados
En la Región de Coquimbo, 73 personas ya han ingresado con éxito a este programa para avanzar en el abandono del tabaco.
A nivel nacional, en tanto, se contabilizan más de 2.166 atenciones, cifra que refleja un creciente interés de la población por dejar esta adicción y reducir los riesgos asociados a su consumo.
Cómo acceder al tratamiento
Las personas afiliadas a Fonasa pueden solicitar el ingreso al programa en el CESFAM o CECOSF más cercano a su domicilio.
En el caso de quienes pertenecen a una Isapre, el acceso se realiza a través de centros médicos y clínicas privadas que cuenten con convenio para entregar esta prestación.
Evaluación médica es el primer paso
El ingreso al programa GES 90 comienza con una evaluación de salud. En esa instancia, el equipo médico determina el nivel de dependencia al tabaco y revisa si la persona cumple con los criterios clínicos para iniciar el tratamiento.
El doctor Andrés Cifuentes, encargado de enfermedades cardiovasculares del Servicio de Salud Coquimbo, explicó que esta política pública comenzó a aplicarse recientemente y representa una oportunidad concreta para quienes quieren cambiar sus hábitos.
“Esto se implementó a fines del 2025 y es una política pública donde los centros de Atención Primaria otorgan prestaciones para el cese del tabaquismo mediante apoyo psicoterapéutico y farmacológico. Si bien existen criterios de evaluación para acceder a este tratamiento, el principal es que el paciente esté en una etapa de cambio de estilo de vida, en que tenga la intención de finalizar con su hábito tabáquico. Realmente, es una gran oportunidad para combatir esta adicción”, explicó doctor Andrés Cifuentes, encargado de enfermedades cardiovasculares del Servicio de Salud Coquimbo.
Tabaquismo: una enfermedad con múltiples consecuencias
No existe consumo seguro de tabaco
Desde el área respiratoria del Servicio de Salud Coquimbo recalcaron que el tabaquismo debe ser entendido como una enfermedad y no solo como un hábito.
Paulina Fleite, encargada de Salud Respiratoria de la institución, advirtió que cualquier forma de consumo puede generar daños.
“el tabaquismo es una enfermedad, una epidemia a nivel mundial que provoca diversos efectos para toda la vida. No existe ninguna forma de consumo seguro de tabaco, de ningún tipo de cigarrillo, ni electrónicos, ni artesanales, ni los vapeadores, en ninguna cantidad”.
Riesgos para el corazón y el sistema circulatorio
El doctor Cifuentes también advirtió que el consumo de tabaco tiene una relación directa con enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas que ya presentan factores de riesgo.
“el tabaquismo es un importante factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Alrededor del 20% al 25% de nuestros pacientes con dichas patologías, de entre 15 y 65 años, consumen tabaco activamente. Se estima que aproximadamente el 40% de lo población cardiovascular de la región tiene hábito tabáquico. Además, hay personas que son fumadores sociales, o pasivos y hay que recalcar que fumar incluso 1 cigarrillo, una vez al mes, se considera como tabaquismo”.
El especialista agregó que el tabaco es uno de los principales factores de riesgo para el sistema cardiovascular, ya que sus componentes pueden alterar los vasos sanguíneos, acelerar la contracción vascular y aumentar el ritmo cardíaco.
“los tóxicos de los cigarrillos provocan alteraciones de la pared de los vasos sanguíneos y un sin número de actividades bioquímicas en nuestro cuerpo que aceleran la contracción vascular y el ritmo cardiaco, lo que determina la ocurrencia de un infarto agudo al miocardio, un ataque cerebrovascular o alteraciones metabólicas, como colesterol alto, las principales enfermedades del sistema circulatorio, que generan la disminución de la funcionalidad de las personas o incluso, la muerte”.
Daños en la salud bucal y respiratoria
La boca es una de las primeras zonas afectadas
El tabaquismo también provoca importantes consecuencias en la salud oral. El doctor Samuel Brinck, referente odontológico del Servicio de Salud Coquimbo, explicó que la boca es el primer punto de contacto del cigarrillo con el organismo.
“Las primeras manifestaciones orales son dientes amarillos, mal aliento, pérdida de hueso alrededor de los dientes, problemas para generar el bolo alimenticio, baja de circulación de la sangre en las encías, alteración en la percepción de los sabores y la más grave de las consecuencias, puede llegar a ser el cáncer oral o de pulmones. Todo esto lleva a la pérdida de dientes y causa que las personas se inserten menos en la sociedad, coman de peor manera, no se nutran bien y se vea afectada su calidad de vida en general”.
A estos efectos se suman los riesgos para el sistema respiratorio. Según explicó Paulina Fleite, el consumo sostenido puede irritar los pulmones, agravar enfermedades respiratorias y aumentar complicaciones durante infecciones virales.
“Sostenido en el tiempo, genera enfermedades como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), aumenta las crisis en personas asmáticas, presentación de neumonías e incluso, hospitalizaciones. Quienes sean fumadores y se contagien con un virus de invierno tienen más probabilidades de que la patología sea más grave”, destacó la kinesióloga Paulina Fleite, en declaraciones consignadas por Diario El Día.
Advertencia por el uso de vapeadores
Especialistas descartan que sean una alternativa segura
El uso de cigarrillos electrónicos también preocupa a los equipos de salud. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 15 millones de jóvenes entre 13 y 15 años utilizan estos dispositivos en el mundo, pese a los riesgos que pueden representar para la salud.
Paulina Fleite sostuvo que los vapeadores no son inocuos y que su consumo puede provocar daños en distintos órganos.
“Los vapers contienen nicotina y sustancias químicas, que, al ser aspiradas, generan daños en el pulmón, vías respiratorias, sistema digestivo, o en el cerebro, con riesgos de que la persona pueda desarrollar cáncer u otras patologías. Son muy conocidos por los jóvenes como dispositivos más seguros, pero la evidencia dice lo contrario, de hecho, la Sociedad de Enfermedades Respiratorias de Chile ha alertado sobre su peligrosidad”, finalizó Fleite.
Una oportunidad para iniciar el cambio
Desde el Servicio de Salud Coquimbo enfatizaron que dejar de fumar requiere decisión, acompañamiento y continuidad en el tratamiento.
Por ello, el programa GES representa una alternativa concreta para quienes desean abandonar el tabaco con apoyo profesional, reducir riesgos para su salud y mejorar su bienestar a largo plazo.

