La administración del Terminal de Buses de Coquimbo encendió las alertas por una situación que, aseguran, se repite a diario en uno de los accesos colindantes al recinto. Se trata de una escalera peatonal ubicada en una extensión de calle Garriga, espacio público que —según explican— está fuera de su jurisdicción directa.
Aunque el punto no forma parte del recinto rodoviario, el impacto en la seguridad de los pasajeros es evidente. Desde el terminal advierten que en ese sector se concentran delitos como microtráfico y robos por sorpresa, especialmente durante la noche y en horarios de alta afluencia.
Un punto crítico fuera de la jurisdicción del terminal
La administración precisó que, al tratarse de un espacio público, los guardias privados no pueden intervenir más allá de la vigilancia preventiva y la notificación a las autoridades.
Fernanda Guerra, representante del terminal, describió la situación que enfrentan cotidianamente.
“La escalera es un foco de vulnerabilidad porque hay microtráfico en la noche, pese a nuestras cámaras y las municipales. Los guardias tratan de vigilar, pero no pueden intervenir”, explicó, en declaraciones del sitio El Día.
Según indicó, las cámaras del recinto han captado en reiteradas ocasiones intercambios de sustancias ilícitas en ese sector.
“Hemos visto transacciones y llamado a Carabineros; recibimos más apoyo del personal municipal”, afirmó.
Carterazos en momentos de mayor congestión
Además del microtráfico, la vocera detalló que los robos por sorpresa se incrementan cuando los buses arriban y los pasajeros se concentran en el acceso.
“Cuando llega el bus la gente se aglomera y ahí aparece la oportunidad para los carteristas. Nosotros los identificamos por cámaras, pero salen, se cambian de ropa y vuelven”, sostuvo.
De acuerdo con la administración, esta dinámica se mantiene de manera constante y, aseguran, durante cerca de seis meses no han observado intervenciones policiales regulares en horario nocturno, pese a las denuncias realizadas.
Medidas internas para enfrentar la situación
Frente a este escenario, el terminal implementó acciones propias para mitigar los riesgos.
Refuerzo de seguridad y cierre del ascensor
Una de las decisiones fue incorporar un nuevo guardia para fortalecer las rondas nocturnas. Sin embargo, señalan que ha sido complejo contratar personal debido al nivel de conflictividad del sector.
También se optó por cerrar el ascensor de acceso universal pasada la medianoche.
“Es un servicio necesario, pero se utilizaba para dormir, consumir alcohol o fumar, e incluso podían asaltar dentro. Por seguridad debemos cerrarlo”, explicó Guerra al citado medio.
La medida, no obstante, genera dificultades para pasajeros de buses nocturnos, quienes deben utilizar la escalera considerada más riesgosa.
“Al final la gente tiene que pasar por ahí sí o sí”, agregó.
“Nos dicen que no podemos hacerles nada”
Desde la administración sostienen que quienes cometen estos ilícitos conocen las limitaciones legales de los guardias privados.
“Nos dicen que no podemos hacerles nada. Incluso algunos portan cantidades mínimas de droga para que se considere consumo y no tráfico”, relató Guerra.
Además, denunció la existencia de supuestas alertas informales.
“La señora que tú ves ahí sentada, es la misma que les avisa a los delincuentes cuando uno llama y después recibe algo no más. Eso lo vemos en cámaras y así también pasa con la gente de calle”, relata Guerra.
Respuesta municipal y llamados a denunciar
Desde la Dirección de Seguridad Pública (DISEP) de Coquimbo señalaron que han respondido cuando reciben llamados desde el terminal.
“Cuando personal de seguridad ha tomado contacto con nuestro número de emergencia 1420, nosotros hemos llegado al lugar para adoptar el procedimiento y colaborar”, indicaron.
Agregaron que apoyan en casos de detenciones o retiro de personas por incivilidades, situación que la propia administración reconoce. También reiteraron que están disponibles los canales de denuncia: el 1420 y el WhatsApp +56989036002.
“Siempre estamos llanos a colaborar con el equipo del terminal de buses para ofrecer un entorno mucho más seguro para vecinos y visitantes”, señalaron desde la dirección.
Percepción de seguridad en otros terminales
En contraste, en el terminal de La Serena comerciantes y taxistas reconocen que la situación ha mejorado, aunque solicitan mayor iluminación y presencia policial para reducir la sensación de inseguridad.
El director de Seguridad Ciudadana, Gonzalo Arceu, informó que se han coordinado acciones con Carabineros y que se solicitará al seremi de Seguridad reforzar los patrullajes nocturnos, especialmente considerando el aumento de pasajeros durante la temporada estival.
Mientras continúan las coordinaciones, la preocupación se mantiene en Coquimbo. Aunque los hechos ocurren fuera del recinto, afectan directamente la experiencia y la percepción de seguridad de quienes transitan por el principal acceso terrestre a la comuna-puerto.
Foto: El Día.

