Un silencio respetuoso y cargado de emoción recorrió los pasillos del Hospital San Pablo de Coquimbo durante una jornada marcada por la solidaridad. Funcionarios de salud y familiares acompañaron el último trayecto de un paciente que se transformó en el primer donante de órganos del año 2026 en la Región de Coquimbo, dejando un legado de esperanza para otras personas.
El gesto, profundamente simbólico, buscó rendir tributo a quien decidió regalar vida incluso en su despedida.
Un recorrido cargado de gratitud
Familiares y equipos de salud acompañaron el homenaje
Como ocurre en estas ceremonias, el traslado hacia los pabellones fue escoltado por seres queridos y trabajadores del recinto, en una manifestación de respeto y agradecimiento por una de las decisiones más generosas que puede tomar una persona: donar sus órganos.
Cada instante estuvo marcado por el recogimiento, los aplausos silenciosos y la emoción de quienes participaron de este último adiós.
El recuerdo de sus cercanos
“Participaba en varios voluntariados y fundaciones…”
La familia del donante destacó su espíritu solidario y su constante preocupación por ayudar a otros. En medio del dolor, compartieron un mensaje que refleja su forma de vivir:
“Participaba en varios voluntariados y fundaciones, porque le gustaba ayudar a los más necesitados, sobre todo a los niños. Pese al dolor que significa su partida, respetamos su decisión, porque de esta manera seguirá ayudando hasta su último momento”, señalaron.
Tres personas recibieron una nueva oportunidad
Gracias a esta decisión, tres pacientes fueron beneficiados con los órganos donados, accediendo a una nueva posibilidad de seguir adelante.
Desde el equipo clínico, Lida Miranda, enfermera jefa de la unidad de Procuramiento de Órganos y Tejidos, valoró el impacto del gesto:
“Comenzar el año con una donación nos refuerza que la solidaridad de quienes han perdido a un ser querido se trasforma en un profundo acto de amor que brinda esperanza a quienes más lo necesitan”, expresó.
La importancia de conversar sobre la donación
En Chile, solo las personas que fallecen por muerte encefálica pueden ser consideradas donantes, lo que equivale a cerca del 2% del total de defunciones. De cada 100 personas fallecidas, menos de dos cumplen con los requisitos para donar, y finalmente solo una logra concretarlo.
Por esta razón, desde la red de salud recalcan la relevancia de conversar en familia sobre la voluntad de ser donante, lo que permite respetar decisiones en momentos difíciles.
Balance 2025 y proyección para este año
Región destacó a nivel nacional
Durante 2025, un total de 62 pacientes pudieron recibir trasplantes gracias a la decisión de 16 familias que autorizaron la donación de órganos de sus seres queridos.
Sobre este desempeño, Mario Prea, jefe del Subdepartamento de Gestión Hospitalaria del Servicio de Salud Coquimbo, subrayó:
“Esto marca un inicio de año significativo para la Red de Donación de Órganos y Tejidos a nivel regional y nacional. Hay que considerar que el 2025 la región alcanzó la segunda mayor tasa de donantes del país, con 16 pacientes que donaron efectivamente sus órganos, consolidándonos como referentes en esta materia. La proyección del 2026 es seguir tan bien como el año pasado”, señaló.
El emotivo homenaje en el Hospital San Pablo vuelve a poner en el centro la relevancia de la donación de órganos y el impacto que una decisión solidaria puede tener en la vida de muchas personas.

