Cada verano, el océano Pacífico se llena de vida y movimiento. Miles de kilómetros frente a la costa chilena se transforman en ruta migratoria para gigantes marinos que viajan en busca de alimento y aguas más cálidas.
Entre los meses de enero y abril, el país se convierte en escenario privilegiado para observar ballenas jorobadas, azules, fin, sei y franca austral en libertad.
Aquí un recorrido por los lugares donde probablemente podrás encontrarlas.
¿Por qué Chile es una superautopista para ballenas?
Las corrientes frías, la abundancia de krill y la cercanía con la Antártica hacen que cerca de la mitad de las especies de ballenas del planeta utilicen estas aguas como paso migratorio o zona de alimentación.
Por eso, casi cada región costera del país tiene puntos estratégicos para avistarlas.
NORTE: encuentros inesperados desde la arena
Iquique: ballenas junto a bañistas
Los veranos recientes dejaron una postal inolvidable: jorobadas nadando muy cerca de Cavancha y Playa Brava.
Si las condiciones se mantienen, este año podrías sorprenderte mirando al horizonte desde tu toalla en la arena.
Antofagasta: navegación en Mejillones
Aquí el mar funciona como espejo de grandes cetáceos:
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Paseos cortos desde la bahía
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Avistamientos frecuentes en temporada
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Reglas claras: distancia, silencio y nada de perseguir ballenas
La franca austral, si aparece, debe observarse solo desde tierra firme.
NORTE CHICO: el corazón del avistamiento
Chañaral de Aceituno (Atacama)
Uno de los puntos más famosos del país.
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Salidas diarias desde la caleta
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Vista posible de ballenas azules, jorobadas y minke
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Paseos de 2 horas en bote
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Presencia asegurada de pingüinos, aves marinas y lobos
Punta de Choros (Coquimbo)
Un circuito imperdible que forma parte de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt.
Ballenas jorobadas, delfines y, con suerte, ballenas azules pueden aparecer en los recorridos realizados por pescadores locales.
CENTRO: la elegancia de la ballena franca austral
Desde Cartagena a Santo Domingo, distintos sectores de la Región de Valparaíso han registrado apariciones de esta especie protegida.
Recomendación del día:
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Busca miradores naturales
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Lleva binoculares
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Respeta la distancia: sin embarcaciones ni drones
SUR: escenario natural incomparable
Caleta Chome (Biobío)
Rodeado de acantilados y bosques, este pequeño poblado en Hualpén ofrece uno de los mejores sitios para ver ballena sei.
Los días despejados permiten observarlas desde la costa y capturar fotografías memorables.
PATAGONIA: el destino soñado del avistamiento
Golfo de Corcovado (Los Lagos)
Aquí el avistamiento alcanza otra escala:
Se estima que hasta un 10% de la población mundial de ballena azul utiliza estas aguas.
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Salidas desde Queilen y Quellón
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Trazados largos de navegación (5 horas aprox.)
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Temporada alta: enero y febrero
Parque Marino Francisco Coloane (Magallanes)
A 100 km de Punta Arenas, este parque marino destaca por la enorme cantidad de jorobadas que se alimentan en sus canales.
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Navegaciones de entre 12 y 14 horas
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Tours certificados por Sernatur
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Experiencias immersivas en Isla Carlos III
Y para los exploradores: avistamientos desde kayak, siempre junto a guías experimentados.
Ver ballenas sin dañarlas: normas clave
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No tocar ni acercarse con embarcaciones no autorizadas
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Evitar ruidos fuertes y drones sin permiso
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No interferir en la ruta del cetáceo
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Preferir operadores formales con registro Sernatur
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Respetar cierres, zonas restringidas y tiempos de silencio
El verano ya comenzó: solo falta elegir tu destino
Desde una playa urbana en Iquique hasta los fiordos australes en Magallanes, Chile ofrece escenarios únicos para observar uno de los espectáculos más conmovedores del mundo natural.
Los gigantes ya están migrando.
El resto depende de ti: mochila lista, mirada atenta y respeto por el mar.
Foto: Sernatur.

