Las precipitaciones previstas para la Región de Coquimbo mantienen en alerta a las autoridades debido al riesgo de deslizamientos, derrumbes y eventuales aluviones, especialmente en sectores precordilleranos y zonas donde existen quebradas o laderas inestables.
El llamado principal es a reducir los desplazamientos innecesarios, mantenerse alejados de cauces y seguir únicamente la información entregada por los organismos oficiales.
Varias rutas concentran la atención preventiva
Uno de los principales focos de vigilancia está puesto en la conectividad vial de la región, ante la posibilidad de desprendimientos de material o interrupciones de tránsito.
Entre los puntos considerados más sensibles aparecen sectores de la Ruta 5, particularmente Cuesta Pajonales y Talinay.
Ruta 41 también podría presentar complicaciones
Las autoridades mantienen especial atención sobre la Ruta 41, tanto en las inmediaciones del Embalse Puclaro como en el tramo que conduce hacia el paso internacional Agua Negra.
A estas vías se suman rutas secundarias como la D-51, D-605, D-85 y D-81, además de otros caminos interiores y zonas de montaña.
Precordillera presenta riesgo moderado
Luego de analizar los antecedentes meteorológicos junto a los organismos técnicos, se estableció que los valles precordilleranos presentan una probabilidad moderada de remociones en masa.
En sectores costeros, en cambio, el riesgo se mantiene en categoría baja.
El delegado presidencial regional, Víctor Pino, explicó que algunos puntos específicos podrían presentar mayor vulnerabilidad.
«Podrían registrarse procesos puntuales y localizados asociados a taludes intervenidos, sectores inestables o remociones previamente activadas», señaló.
Isoterma cero elevada aumenta preocupación
Otro factor considerado en la evaluación es la altura de la isoterma cero, que se ubicaría por encima de los 2.500 metros sobre el nivel del mar.
Esta condición favorece la caída de lluvia líquida en sectores elevados, lo que puede incrementar el escurrimiento hacia quebradas y cauces.
Barro y rocas podrían desplazarse hacia zonas bajas
Cuando las precipitaciones se concentran en zonas cordilleranas o precordilleranas, el agua puede movilizar grandes cantidades de sedimentos.
Ese material puede recorrer varios kilómetros y alcanzar sectores habitados, especialmente cuando existen cauces secos que se activan repentinamente.
Acumulados relativamente bajos pueden generar problemas
Los antecedentes técnicos indican que no se necesitan lluvias extremadamente abundantes para provocar situaciones de riesgo.
En sectores altos, cerca de 20 milímetros acumulados en 24 horas podrían ser suficientes para activar remociones en masa.
En el litoral, montos cercanos a 15 milímetros también pueden favorecer inestabilidad localizada o erosión en determinados puntos.
Piden evitar ríos y quebradas durante el evento
Las autoridades insistieron en que las personas no deben instalarse, acampar ni transitar por las inmediaciones de quebradas, ríos o cauces mientras se desarrollen las precipitaciones.
También recomendaron respetar eventuales cierres preventivos de caminos y las instrucciones impartidas por Carabineros, Bomberos y organismos de emergencia.
La vigilancia continuará durante el desarrollo del sistema meteorológico, con especial atención sobre las rutas, laderas y sectores donde existan antecedentes de desprendimientos o remociones anteriores.

