El gobernador regional Cristóbal Juliá considera poco probable que la Región de Coquimbo experimente un fenómeno de la magnitud del registrado recientemente en Nepal.
Durante una entrevista en el programa Buen Día de Mi Radio, la autoridad explicó que los cuerpos de hielo presentes en la zona poseen características y dimensiones diferentes a las involucradas en el episodio ocurrido en el país asiático.
“Yo la verdad es que en la Región de Coquimbo veo muy difícil que se dé una situación como la que pasó en Nepal”, afirmó.
Región cuenta con glaciares visibles y rocosos
Juliá señaló que en la cordillera de Coquimbo existen glaciares blancos que pueden observarse en la superficie y otros de tipo rocoso, ubicados bajo el terreno.
“Tenemos glaciares bajo tierra y también glaciares que están blancos, que se ven”, indicó.
Glaciar Tapado es el de mayor envergadura
El gobernador identificó al glaciar Tapado como el principal cuerpo glaciar de la región. Este se encuentra a más de 5.000 metros de altitud.
Aunque existen diferentes estimaciones sobre la cantidad total de glaciares en Coquimbo, las cifras varían desde cerca de 900 hasta más de 2.000, dependiendo de los criterios utilizados para clasificarlos.
Juliá explicó que muchos poseen extensiones reducidas y se encuentran cubiertos por material rocoso.
“Estamos hablando de glaciares también que tienen metros de extensión. La mayoría son rocosos, es decir, que están bajo tierra, que no se ven”, sostuvo.
¿Qué pudo haber ocurrido en Nepal?
La autoridad regional señaló que aún existirían diferentes hipótesis para explicar la secuencia que provocó los daños en el país asiático.
Una de ellas apunta a que un desprendimiento habría obstruido temporalmente un río, generando un embalse natural. La posterior ruptura de esa barrera habría liberado repentinamente el agua acumulada.
Evento sería comparable con la ruptura de un embalse
Para dimensionar el impacto de un episodio de esas características, Juliá realizó una comparación con la infraestructura hídrica regional.
“Algo similar sería que, por ejemplo, alguno de los embalses se viniera agua abajo. De eso estamos hablando”, explicó.
Alta cordillera sí enfrenta derrumbes y otros riesgos
Aunque considera improbable un desastre glaciar de gran escala, el gobernador reconoció que los sectores cordilleranos de Coquimbo están expuestos a fenómenos asociados con las lluvias y la acumulación de nieve.
Las precipitaciones recientes generaron derrumbes en zonas altas y afectaron la conectividad en el Paso Agua Negra.
“Esas situaciones, cuando llueve, se dan también en nuestra región, pero a menor escala”, señaló.
La evaluación de Juliá apunta a que Coquimbo posee una presencia importante de glaciares, pero sus tamaños y características reducirían la posibilidad de un evento comparable con el ocurrido en Nepal.
Foto: Mi Radio.

