La disponibilidad de agua en la Región de Coquimbo presenta una mejora significativa respecto del año pasado. Según el más reciente informe de la Dirección General de Aguas (DGA), los ocho embalses considerados en el reporte acumulan actualmente 661 millones de metros cúbicos.
La cifra representa un importante aumento frente a agosto de 2025, cuando el almacenamiento conjunto alcanzaba los 257,5 millones de metros cúbicos.
Reservas de agua más que duplican las registradas hace un año
La comparación interanual muestra que los embalses de la región almacenan hoy más de dos veces y media el volumen disponible en el mismo período de 2025.
Este repunte se produce después del sistema frontal registrado durante julio, cuyas precipitaciones contribuyeron a mejorar las reservas hídricas de la zona.
Cuatro embalses están completamente llenos
Entre los recintos con mejor situación aparecen Recoleta, Cogotí, Corrales y Culimo, todos con un nivel equivalente al 100% de su capacidad.
El embalse El Bato también presenta cifras favorables, al superar el 90% de almacenamiento.
Mejor escenario para agricultura y sectores rurales
La recuperación de las reservas abre perspectivas más favorables para actividades estrechamente vinculadas a la disponibilidad de agua, particularmente en las zonas rurales de Coquimbo.
El seremi de Gobierno, Darwin Cortés, destacó el cambio observado después de varios años marcados por una compleja situación hídrica.
“Después de años muy duros, estas cifras entregan alivio y un escenario más favorable para los próximos meses”, señaló.
Autoridad advierte que la sequía aún no termina
Pese al importante incremento en los niveles de los embalses, la autoridad llamó a mantener cautela y recordó que la recuperación de las reservas no significa que la prolongada sequía que ha afectado a la región esté superada.
Aun así, el mayor volumen disponible representa una señal positiva para sectores productivos y comunidades que dependen directamente del recurso hídrico.
“Es una buena noticia para la agricultura, los crianceros, el empleo rural y las comunas que dependen del campo. La sequía no ha terminado, pero contar con más agua permite mirar la próxima temporada con mayor esperanza”, cerró.
De esta manera, la Región de Coquimbo enfrenta los próximos meses con un panorama hídrico considerablemente más favorable que el registrado hace un año, aunque el desafío de la escasez de agua continúa vigente.

