Con el inicio del año escolar como telón de fondo, Carabineros desplegó una jornada especial de control al transporte escolar en el borde costero de Coquimbo. La actividad, que reunió a cerca de veinte furgones, tuvo como objetivo reforzar la seguridad de los estudiantes en sus traslados diarios.
El operativo concluyó con un resultado positivo: la totalidad de los vehículos inspeccionados cumplió con las exigencias y recibió la certificación correspondiente.
Revisión técnica y documental en terreno
La fiscalización fue encabezada por la SIAT de Carabineros y contempló una exhaustiva revisión de distintos aspectos técnicos y normativos. Entre los puntos evaluados estuvieron la documentación vigente del conductor y del vehículo, el estado de los cinturones de seguridad, la presencia de extintor y otros elementos obligatorios para el traslado de niñas y niños.
Los móviles que aprobaron la inspección recibieron un distintivo verde, señal visible de que cumplen con la normativa establecida para el transporte escolar.
El Jefe de Zona de Carabineros Coquimbo, General Christian Brebi, valoró la disposición de los conductores y destacó el carácter voluntario de la actividad.
“Hemos continuado con el proceso de fiscalización de los vehículos de transporte escolar a través de una actividad de orden voluntaria, pero que habla muy bien de los conductores y de la tranquilidad que le están transmitiendo a las familias. No nos olvidemos que los vehículos de transporte escolar llevan uno de los elementos más importantes de la sociedad, que son los niños. Sin duda, la posibilidad de poder estar con ellos seguros y poder llevarlos a sus colegios desde sus casas, le generan la tranquilidad a la ciudadanía y sobre todo, a las familias. En ese sentido, estamos verificando la documentación de los vehículos y de los conductores, y hasta el momento todos han cumplido y pasado la prueba. El llamado es a que los apoderados, los tutores, sean capaces de solicitar a los conductores que cumplan con absolutamente todas las medidas de seguridad. Así, vamos a ser capaces de disminuir los accidentes de tránsito y de mantener lo más importante de nuestras familias con seguridad en su paso por el colegio”, indicó.
Trabajo coordinado por la seguridad vial
La actividad preventiva se desarrolló en coordinación con el Gobierno, como parte de las acciones destinadas a fortalecer la seguridad vial en el contexto del regreso a clases.
La seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Alejandra Maureira, explicó el alcance de la medida.
“Estamos realizando esta fiscalización preventiva al transporte escolar, que busca poder entregarle seguridad a los padres y apoderados que llevan y trasladan a sus hijos a través de este importante modo de transporte, que es un modo muy eficiente para poder tener ciudades mucho más fluidas y menos congestionadas. En ese sentido, como Ministerio estamos siempre, a través de los equipos de fiscalización, revisando las condiciones de los vehículos y el cumplimiento respecto de los conductores”, señaló.
Además, hizo un llamado a la responsabilidad de la comunidad en el entorno escolar.
“Invitar a la comunidad en general a ser muy respetuosa de los paraderos que están fuera de los centros educacionales, especialmente delimitados para este tipo de vehículos, de manera de que todos contribuyamos a tener una mejor convivencia vial”, agregó.
¿Qué deben revisar los apoderados?
Desde la SIAT Coquimbo entregaron orientaciones claras para las familias al momento de contratar este servicio.
El Teniente Mario Soto, Jefe (s) de la unidad, explicó el significado del distintivo entregado durante la jornada.
”Este sello que se está instalando en los furgones escolares, significa que los vehículos fueron inspeccionados y cumplen con los requisitos exigidos en la Ley de Tránsito para el traslado de niños y niñas, por lo que su objetivo es entregar tranquilidad y seguridad a los apoderados que los contratan. ¿En qué fijarse? Principalmente, en que el furgón esté certificado dentro del registro nacional de transporte escolar, que cuente con cintas reflectantes y señalética, respaldos adecuados para cada niño y cinturones de seguridad”, entre otras medidas.
La fiscalización dejó en evidencia que, al menos en esta jornada, el transporte escolar en la región se encuentra cumpliendo con los estándares requeridos, reforzando la confianza de las familias en un servicio clave para la rutina diaria.

