Lo que estaba previsto solo para sectores cordilleranos terminó extendiéndose hasta zonas urbanas. Durante la noche del domingo, intensas descargas eléctricas iluminaron los cielos de la Región de Coquimbo, generando sorpresa entre vecinos y turistas que compartieron imágenes del fenómeno en redes sociales.
Aunque el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (Ceaza) había anticipado actividad climática en valles del Choapa y áreas altas de la provincia de Elqui, la tormenta también se hizo visible en ciudades como La Serena y Coquimbo, donde el día transcurrió cubierto, sin lluvias, hasta que la noche cambió el escenario por completo.
En Ovalle y otros puntos del Limarí, en tanto, se registraron chubascos breves, rayos constantes y hasta arcoíris, dejando una postal poco común para esta época del año.
¿Por qué se produjo el fenómeno?
Especialistas explicaron que el evento respondió a condiciones atmosféricas particulares que generaron inestabilidad en la atmósfera.
La causa meteorológica detrás de la tormenta
El jefe del Servicio Meteorológico de la Armada, Gonzalo Espinosa Doggenweiler, detalló que «Esto se produjo por una baja segregada, que es una condición de altura, en donde una masa de aire frío pasa por sobre una masa de aire cálido y esto hace que la nubosidad se inestabilice y se cargue de electricidad».
El experto agregó que el episodio fue más intenso de lo habitual. «Su intensidad fue más allá de lo normal, de lo que estamos acostumbrados a recibir. Ante la pregunta de si esto es algo común que ocurra en verano, sí lo es cuando las condiciones de estabilidad atmosférica son distintas a lo normal», precisó, en declaraciones consignadas por DiarioElDia Región.
Desde la televisión, el meteorólogo Gianfranco Marcone coincidió en que estos eventos se están volviendo más frecuentes y sostuvo que «Últimamente está siendo cada vez más común, puede influenciar el cambio climático. Es una condición más propia de primavera y otoño, pero también está ocurriendo en verano».
Por su parte, Cristian Muñoz, modelador en Geociencias del Ceaza, recordó que aunque no se trata de algo cotidiano, tampoco es anormal. «Es normal que las tormentas eléctricas ocurran en verano, dejando algunas veces precipitaciones muy intensas en un corto periodo de tiempo, lo que incluso puede provocar deslizamientos de tierra», advirtió.
Además, Marcone explicó que pese a que el boletín inicial apuntaba a sectores interiores, la proyección también incluía áreas pobladas, lo que explicaría su impacto en la conurbación La Serena–Coquimbo.
Recomendaciones ante descargas eléctricas
Más allá del impacto visual, los expertos insistieron en que este tipo de eventos puede implicar riesgos importantes para la población.
Cómo protegerse durante una tormenta
Cristian Muñoz aconsejó que «debido a que no se sabe dónde pueden caer los rayos, lo principal es refugiarse, incluso si no está lloviendo. Si no es posible estar en un lugar cerrado, se deben evitar áreas abiertas y terrenos elevados».
En la misma línea, Gianfranco Marcone remarcó que «la probabilidad de que te caiga un rayo es muy baja, pero está dentro de lo posible. La recomendación es resguardarse, no andar con paraguas ni con el celular en la mano, y tampoco meterse al mar».
El especialista recordó que el agua y los objetos metálicos pueden conducir electricidad, aunque aclaró que los automóviles resultan seguros mientras se permanezca dentro sin tocar superficies externas.
Desde la Armada, Espinosa sumó otra advertencia: «nuestro cuerpo puede hacer de antena eléctrica sobre todo si tenemos elementos metálicos», junto con recalcar que «También hay que evitar estar cerca de árboles postes o antenas y es importante recordar que estas tormentas pueden venir acompañadas de fuertes vientos que arrastran objetos».
Una postal que dejó huella en los vecinos
Pese a las recomendaciones de precaución, muchos residentes quedaron impactados por el espectáculo natural. En Ovalle, Helen relató cómo vivió la noche:
«Se nubló y se puso a llover pero a ratos se despejaba y se veía el sol con la lluvia. Después llovió fuerte como 10 minutos y cuando paro salió un arcoíris y se veían los truenos», comentó.
La vecina agregó que «fue justo a la hora del atardecer entonces las nubes se veían súper lindas con muchos colores. El cielo estaba rosado y limpio», describiendo una escena que mezcló asombro y belleza en medio del inusual temporal estival.

