El conflicto por los estacionamientos en avenida Costanera volvió a encender alertas entre locatarios y quienes circulan por el borde costero de Coquimbo, luego de que se denunciara a dos “acomodadores” informales que estaban bloqueando espacios públicos para lucrar con ellos.
La situación quedó al descubierto cuando transeúntes y comerciantes notaron que los sujetos utilizaban los scooters públicos recién incorporados al servicio comunal para impedir que otros automovilistas ocupen los espacios de estacionamiento disponibles.
El método: scooters como barrera y $3 mil por estacionar
Denuncias directas y amenazas en la vía pública
Según reportó Diario El Día, los individuos cobraban $3 mil pesos por estacionar y por un supuesto “cuidado contra robos”, una práctica que opera principalmente durante las noches, cercanas al casino, pubs y restaurantes.
La denuncia se viralizó gracias a un influencer que recibió un video grabado por un comerciante del sector. En las imágenes se observa cómo los sujetos ocupan varios espacios con scooters para asegurarse de cobrar por ellos.
Sin embargo, la publicación tuvo consecuencias inesperadas: minutos después, uno de los involucrados increpó al creador de contenido en plena vía pública, obligándolo a eliminar el registro tras recibir insultos y amenazas.
El locatario que grabó el material prefirió mantener su identidad en reserva, dado que —según confirmó el medio— teme represalias por parte de los mismos sujetos.
¿Qué ocurre al negarse a pagar?
Intimidaciones y daños a vehículos
Automovilistas aseguran que rechazar el pago impuesto trae consecuencias. Desde rayones en la pintura y espejos rotos hasta vidrios quebrados serían parte de las represalias.
Aunque en ocasiones se realizan llamados a Carabineros, muchos afectados optan por no denunciar debido a que los agresores suelen escapar antes de ser ubicados.
¿Delito o incivilidad?
Limitaciones legales para autoridades
Pese a la gravedad del problema, acomodar autos sin autorización no constituye delito, sino una falta a la convivencia urbana. Por lo mismo, Carabineros solo puede detener a estas personas si son sorprendidas cometiendo un delito u ocultando órdenes judiciales.
De acuerdo con datos oficiales, entre el 29 de diciembre y el 11 de enero se han realizado más de 3.000 controles policiales en la zona y se han cursado 54 infracciones a aparcadores informales.
Sin embargo, la problemática persiste —sobre todo en horarios nocturnos— debido a la presencia continua de estos grupos.
Mayor presencia policial y recomendaciones
El teniente coronel José Ramírez llamó a no enfrentar a los cuidadores irregulares y a denunciar cada caso: “La principal recomendación para la comunidad ante cualquier hecho que represente una amenaza para la seguridad de las personas es denunciar”, afirmó, destacando el refuerzo de patrullajes por el Plan Verano.
Carabineros mantiene cuarteles móviles en sectores clave del borde costero y patrullajes constantes en apoyo al comercio formal.
Respuesta del municipio: sanciones y apoyo social
Desde el Municipio de Coquimbo, el alcalde (s) David Díaz López reconoció la agresividad de algunos individuos e insistió en que la estrategia local apunta a la fiscalización y el castigo correspondiente.
Además, Díaz afirmó que el municipio ha detectado los lugares donde operan estas personas e incluso ha ofrecido acompañamiento social: “Les hemos ofrecido apoyo psicosocial por el tema no solo de su situación de calle, sino que también por sus adicciones”, señaló.
El edil subrogante también reiteró el llamado a denunciar y entregó el número municipal: “Necesitamos que los vecinos que sean testigos, denuncien al número telefónico 1420 las veces que sea necesario”, expresó.
Vecinos y locatarios piden soluciones permanentes
Mientras continúan patrullajes policiales, comerciantes denuncian que la intimidación, la inseguridad y la pérdida de clientes siguen en aumento.
La comunidad espera que las acciones conjuntas de municipio, Carabineros, PDI y Armada se traduzcan pronto en un control más efectivo de este fenómeno.
Foto: Diario El Día.

